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¿Quiero introducir Montessori en el hogar, pero no sé por donde empezar?

¿Quiero introducir Montessori en el hogar, pero no sé por donde empezar?

Cuando pienses en Montessori, recuerda que se trata siempre de hacer lo mejor por nuestro niño, ya sea a corto o largo plazo, asi que pregúntate: ¿Qué cambios puedo hacer hoy para ayudar a mi hijo el día de mañana? Promover la independencia es sin duda uno de esos cambios y por ahí vamos a comenzar.

Cuando tienes a tu niño, comprar una cuna es probablemente tu primer pensamiento, y si, talvez usar una cuna sea lo más sencillo a corto plazo, sin embargo una cama Montessori a raz del suelo debería ser uno de los primeros cambios que hagas, pues sus beneficios son muchos, por ejemplo:

Libertad de movimiento: el niño no se encuentra confinado como ocurre en una cuna, puede moverse con libertad, lo cual promueve actividad, mayor desarrollo motor y muchas posibilidades para practicar equilibrio, balance y explorar el ambiente.

Independencia y respeto: la cama Montessori le permite al niño levantarse, decider si quiere ir por un libro o vestirse, sin necesidad de pedir ayuda al adulto para sus decisiones, incluso para salir de la cuna.  Con el tiempo, el mismo niño es quien decide cuando quiere descansar y acostarse un rato, respetando sus tiempos y necesidades.

Empodera al niño: para un niño el tomar sus decisiones le permite tener una gran autonomía, sentido propio, lo cual sin duda es una gran cualidad que sin duda queremos desarrollar.

Entonces, por donde empezar, puntualmente quisiera darte 8 pasos para que crees un entorno Montessori en casa:

Cama Montessori: busca un colchón grande, ojalá matrimonial, que puedas poner en el suelo, el objetivo es que el niño tenga espacio para girar, moverse, percibir el borde, levantarse, descansar cuando lo sienta necesario.

Ordena y organiza: elimina lo innecesario, recuerda que el orden físico influye sobre el orden mental. Elige los juguetes o libros que tendrás afuera y luego irás rotando, piensa en repisas donde a primera vista tu niño pueda ver su juguete favorito y no sea necesario que busque en cajones o baúles para encontrarlos.  En los niños, el orden transmite certeza y seguridad, no cambies el cuarto o ambiente de tu niño con frecuencia, el saber donde se encuentra cada cosa le permite al niño afianzar su rutina y saber que esperar.

Crea espacios: observa las necesidades e intereses de tu niño y crea espacios para movimiento, para lectura, una mesita y silla a su nivel, un espacio exterior con sus herramientas para jardineria, un área de cuidado personal.

Elimina distracciones: todo aquello que genere ruido, el teléfono, el televisor, mantenlo alejado de este espacio donde debe haber calma y paz.

Busca la belleza: una planta, luz, ventilación, fotografías de la familia, una alfombra, material bello de madera, cuida cada detalle del material, el ambiente debe de enamorar al niño.

Ponte a nivel del niño: sientate en el suelo, observa a tu alrededor, están los juguetes a su alcance, puede alcanzar su ropa, está su libro preferido a mano… También, ponte en su lugar: qué le interesa ahora? Animales del oceáno, rompecabezas, libros ? Observa cuidadosamente los intereses de tu niño.

Integra: haz lo que mejor funcione en tu hogar, alguna veces es un cuarto compartido o un espacio pequeño, recuerda que Montessori es acerca de darle autonomía la niño. Puedes crear estos espacios de muchas maneras en tu hogar, un paso a la vez puedes ir haciendo cambios.

Visualiza: toma un papel y lápiz e imagina el espacio, preguntate como puedes eliminar lo innecesario, cómo puedes organizar tu hogar para que tu niño se movilize con autonomía.

Para terminar, toma en cuenta que un entorno Montessori en el hogar integra al niño, lo hace partícipe de la rutina familiar, le permite elegir y colaborar en la dinámica del hogar, fotaleciendo su rol y su identidad.

Eugenia Acuña recibió su título, PAMS Early Childhood Montessori Certification, en el 2006. Además, tiene un Bachillertato en la Enseñanza del Inglés y una maestría en Psicopedagogía. Recientemente se certificó en Montessori para la primera infancia (Infants y Toddlers) con CGMS.  En el 2003 fundó  Montessori Learning Center en San José, Costa Rica.  Desde el 2015 ha enfrentado otros retos profesionales como dar charlas Montessori y talleres. Por otra parte, también ha dado apoyo a escuelas, familias y maestras con el propósito de que puedan crecer y desarrollarse en en la filosofía Montessori.

No conozco Montessori. ¿Qué debería buscar durante la visita?

¡Necesito ayuda! Hay varias escuelas Montessori en mi área, voy a empezar a contactarlas para luego inscribir a mi hijo. No conozco el sistema Montessori ¿qué debería buscar o preguntar durante la visita?

Conocer sobre las escuelas Montessori puede ser una experiencia maravillosa y al mismo tiempo abrumante si no se sabe qué esperar y preguntar. A continuación, encontrarás una guía que te ayudará a conocer un poco más la esencia de las escuelas Montessori y, también a navegar las visitas futuras que realizarás.

Libertad y límites del niño: en las escuelas Montessori los niños tienen libertad de movimiento y de elección en los materiales con los que querrán trabajar. El niño trabajará y descubrirá a su ritmo, contando con la orientación de la guía, quien a través de sus observaciones brindará la mejor asistencia al niño.

Las preguntas pertinentes para ahondar en esta área serían: ¿Recibirán los niños en el salón de clases lecciones sentados todos al mismo tiempo?  ¿Tiene mi hijo que pedir permiso para levantarse o para ir al baño? ¿Debe permanecer mi hijo en un área determinada por un tiempo limitado? ¿Cómo enseñará la guía a mi hijo?

Sistema de disciplina: en los ambientes Montessorianos la disciplina se promueve a través del respeto al niño y de la autorregulación de éste. No hay castigos. Se habla de consecuencias. Tampoco hay recompensas o premios. Las guías Montessori dedican un tiempo muy valioso a las lecciones sobre gracia y cortesía, a través de situaciones que modelan los comportamientos del ambiente del salón y que promueven el respeto a los niños y guías.

Preguntas: ¿Cómo aprenderá mi niño a autorregularse?  ¿Qué lecciones recibirá para aprender sus límites? ¿Cuál es el rol de la guía en la resolución de conflictos? ¿Qué pasa si mi hijo necesita más tiempo con las lecciones de gracia y cortesía, perderá las oportunidades de lecciones en otras áreas del salón como lenguaje o socialización?

Grupo de edades: en las escuelas Montessori cada ambiente está debidamente preparado con materiales y guías especializadas para atender a los diferentes grupos de niños. Las escuelas cuentan con ambientes separados por grupos de edades.  De esta forma, el niño tiene la oportunidad de aprender de los mayores y también de trabajar en las cualidades que como futuros líderes utilizarán posteriormente.  Los distintos ambientes pueden estar divididos de la siguiente forma, sin embargo, la edad del niño no representa una ubicación automática para cada grupo, ésta puede ser flexible, dependiendo de las necesidades del niño:

  • Comunidad infantil: niños entre los 18 y 29 meses de edad
  • Casa de Niños: niños entre los 2 ½ y 6 años
  • Primaria 1: ambiente de primaria con niños entre 6 a 9 años
  • Primaria 2: ambiente de primaria con niños de 9 a 12 años
  • Secundaria

Muchas escuelas Montessori sólo cuentan con ambientes para Comunidad Infantil y Casa de Niños. Escuelas mucho más grandes podrán contar con ambientes de Taller (primaria), y de secundaria.

Preguntas: ¿Qué sistema utilizan para dividir los ambientes? ¿Cuántos niños por ambientes hay? ¿Cuáles son las edades que comprende cada ambiente? ¿Cómo se  benefician los niños de tener edades mixtas en un mismo ambiente de trabajo?

Ambiente preparado y adecuado: Cada ambiente Montessori ha sido cuidadosamente diseñado y preparado por las guías Montessori para el trabajo de los niños de acuerdo con el grupo de edad al que pertenecen. Los materiales Montessori han sido creados para incentivar la concentración del niño a través de su manipulación y uso con objetivos específicos. Su uso es modelado por la guía a través de las lecciones presentadas en cada área.

Por ejemplo, el ambiente de Casa de Niños deberá contar con las siguientes áreas de trabajo: Vida Práctica, Sensorial, Matemáticas, Lenguaje, Arte y Educación Cósmica que incluye materiales de Geografía, Botánica, Zoología y Ciencia.

Asimismo, el ambiente debe estar limpio y ordenado, contar con un mobiliario, incluyendo las mesas y sillas, del tamaño adecuado para los niños. De esta forma se estimula el sentido de orden que el niño posee y se garantiza el desarrollo y la práctica de la independencia mientras se invita al niño hacerlo por él mismo.

Las escuelas Montessori deben contar por lo menos con una guía certificada en estudios Montessori. Los centros de enseñanza Montessori para guías ofrecen programas rigurosos y muy completos para garantizar la preparación adecuada de las guías.

Igualmente, las escuelas Montessori valoran el tiempo que los niños disponen para estar al aire libre y por ello cuentan con espacios exteriores acondicionados para ellos. Toda experiencia es una oportunidad para descubrir y alentar el disfrute por el aprendizaje. Muchas actividades sociales y/o lecciones se desarrollan en los espacios externos del salón.

Preguntas: ¿Dónde colocará mi hijo su abrigo o sus zapatos? ¿Cómo usará mi hijo los materiales? ¿Cómo trasladará mi hijo los materiales de un lado a otro? ¿Cuáles son las áreas exteriores de la escuela? ¿Puede mi hijo trabajar en estas áreas? ¿La guía del salón está certificada?

Ciclo de trabajo: normalmente al niño se le ofrece un ciclo de 3 horas ininterrumpidas de trabajo. Este tiempo permite al niño descubrir, socializar, comer una merienda y tener lecciones individuales y grupales. Debido a que el ambiente ofrece todas las oportunidades para el desarrollo de las destrezas y habilidades del niño, así como para la adquisición de conocimientos, las escuelas Montessori no envían tareas o deberes para que los niños lo hagan en casa.

Preguntas: ¿Qué tiempo destina la escuela para el ciclo de trabajo? ¿Qué tan largo es el ciclo de trabajo? ¿Qué oportunidades y trabajos tendrá mi hijo durante ese ciclo de trabajo? ¿El aprendizaje de áreas como Matemáticas y Lenguaje ocuparán todo el ciclo de trabajo? ¿Tendrá mi hijo tareas o deberes que hacer en casa?

Comunidad: Las escuelas Montessori por lo general cuentan con una comunidad de administradores, maestros y padres que comparten y promueven el amor y el respeto a los niños. Gracias a este enfoque, las escuelas Montessori aprecian altamente la activa participación de las familias en diversas actividades que se desarrollarán durante el año escolar. También, se invita a los padres a observar los ciclos de trabajo del salón de clase y a participar en diferentes prácticas que buscan proveer a los padres de herramientas para la aplicación de la disciplina positiva y el incentivo y apoyo de la independencia del niño. Las escuelas Montessori también ofrecen por lo menos dos conferencias anuales entre guías y padres.

Preguntas: ¿Cómo puedo participar en las actividades de la escuela? ¿Puedo ser voluntaria en el salón de mi hijo? ¿Cuál es la visión de la escuela hacia el respeto a los niños? ¿Qué tipo de seminarios o talleres ofrece la escuela a los padres? ¿La escuela ofrece conferencias entre padres y guías?

Especialidades: un gran número de escuelas Montessori ofrecen programas de inmersión en inglés u otro idioma distinto al lenguaje usado en la comunidad de residencia. Igualmente, hay opciones en las que se ofrecen programas de educación bilingüe donde una guía orienta en el idioma de la comunidad, mientras la otra guía lo hace en un segundo idioma. Estos programas son especialmente atractivos para familias multiculturales o interesadas en cultivar el aprendizaje de idiomas a sus hijos.

Preguntas: ¿Qué tipo de programas de idiomas ofrece la escuela? ¿Las guías que enseñan en un segundo idioma, usan sus idiomas nativos? ¿Qué actividades realiza la escuela para promover la multiculturalidad?

Guía para visitar una escuela

(haga clic para printar Guía)

 

Cualidades Características Observaciones
Libertad y límites
  • Niños tienen libertad de movimiento
  • Niños escogen materiales para trabajar
Sistema de disciplina
  • No hay castigos
  • No hay recompensas
  • Énfasis en lecciones de gracia y cortesía
Grupo de edades
  • Ambientes separados de acuerdo con las edades
  • Grupo mixtos de edades
Ambiente
  • El ambiente está preparado
  • El ambiente está ordenado y limpio
  • El ambiente está adecuado al niño
  • Hay por lo menos una guía certificada
  • Hay un ambiente exterior
Ciclo de trabajo
  • El ciclo de trabajo es de al menos 2 horas y media
Comunidad
  • Hay espacios para participar en la comunidad
Especialidad
  • Hay programas de inmersión en un segundo idioma
  • Ofrece programas bilingües
  • Opciones multiculturales

 

 

Liseth Ancidey es guía Montessori certificada por el Centro de Estudios Montessori Guiados (CGMS). Especialista en educación bilingüe (español – inglés). Actualmente es Guía Líder de Casa de Niños y del programa de Kínder en la escuela Renaissance Montessori, Cary, Carolina del Norte.

Varios padres me han preguntado el porqué los niños cucharean frijoles.

Tengo varios padres que me han preguntado el porqué los niños cucharean frijoles en lugar de aprender las letras y números.  ¿Qué puedo hacer para comunicarles la importancia de la Vida Práctica como parte vital de nuestro currículo?

Es muy común que padres que no conocen nuestro método tengan toda clase de preguntas acerca de lo que está haciendo su hijo/a en la escuela. La mayoría de las preguntas son acerca del porqué los ejercicios de la Vida Práctica.  Cuando sus niños llegan a la casa diciendo que cucharearon granos, que plancharon, que lavaron la mesa, que limpiaron los vidrios, que vertieron agua de un recipiente al otro, que barrieron y trapearon el piso, es natural que los padres cuestionen las razones.   También sus preguntas vienen con el miedo de que a la mejor no han escogido la mejor escuela para sus hijos porque no están aprendiendo nada, es decir letras y números.   Es por eso que sugiero contestar con seguridad las razones de los ejercicios de Vida Práctica como aprendieron en su curso Montessori.

Recordemos el porqué de esta área tan importante en nuestra metodología.

La Dra. Montessori en su obra “El Niño – El Secreto de la Infancia”, habla de la diferencia en el trabajo del niño y del adulto.  Nos dice que el trabajo del adulto es “un trabajo externo hecho de actividad, de esfuerzo inteligente, es el llamado trabajo productivo que por su naturaleza es social, colectivo y organizado.”  El trabajo del niño es “el trabajo de producir al hombre” “….es un trabajo inconsciente realizado por una energía espiritual que está creando el momento.” (Montessori, 1936)

Sabemos que la mano está relacionada a la vida psíquica del niño, con nuestros ambientes preparados, le damos al niño la oportunidad de usar diferentes materiales con los cuales irá aprendiendo poco a poco a controlar y perfeccionar el movimiento de la mano.  Es decir, cuando un niño de 2.5 o 3 años comienza su trabajo en un aula de Casa de Niños, los movimientos de su cuerpo son toscos y rápidos. Sus brazos se mueven siguiendo sus intenciones que a veces son impulsivas.  Es nuestra labor de guías ayudar a este niño a encauzar sus movimientos para así poder funcionar como miembro de una comunidad ayudando con la imitación inteligente y selectiva de acciones que se lo permitan en un ambiente en el cual pueda moverse, hablar y dedicarse a una actividad constructiva.

Al presentar las lecciones de Vida Práctica al niño seguimos un orden ya que cada material presenta una dificultad que el niño tendrá que aprender. El área de Vida Práctica fue diseñada por María Montessori para satisfacer la necesidad innata en el niño de imitar las acciones de los adultos para así poder funcionar en su medio ambiente.  Los ejercicios sirven un propósito de suma importancia ya que éstos emplean el cuerpo y lo ponen al servicio de la mente para realizar un trabajo significativo.  Estos ejercicios a su vez asisten al niño en su:

  • Independencia: Los ejercicios que la promueven se dividen en:
    • Actividades de cuidado personal
    • Actividades del cuidado del ambiente
    • Control de movimiento
  • Coordinación, necesaria para la exploración de su ambiente y que comprende:
    • Motricidad gruesa
    • Motricidad fina
    • Coordinación ojo-mano
    • Control de movimiento
  • Orden: los niños necesitan un orden externo para ir construyendo el orden interno. La manera de ejecutar la lección con una rutina precisa promueve el desarrollo de la “mente matemática” (término tomado de Pascal).  María Montessori dijo que la naturaleza no le da al niño artículos de precisión matemática, y por consiguiente para poder darle al niño la apreciación por la precisión, el medio ambiente tiene que proporcionar artículos y rutinas artificiales para desarrollarla.  Es por eso que nuestras presentaciones en esta área siguen un orden y precisión que va aumentando en dificultad conforme el niño va creciendo.
  • Concentración: es necesaria para el aprendizaje y cuando hay una concentración intensa, el trabajo y la mente están en orden.

Los ejercicios de Vida Práctica no solamente son para los niños de 2.5 a 3 años.  Los ejercicios, como se ha mencionado, aumentan su dificultad y se van adaptando al desarrollo de las habilidades de cada niño.  Así como nuestros primero ejercicios son de cucharear granos y trasvasar a diferentes recipientes, poco a poco serán más complicados como el de Lavar una Mesa.  Tenemos también que explicarles a los padres de familia que las lecciones de Vida Práctica van alternándose con actividades en las otras áreas considerando que en un aula de Casa de Niños tenemos idealmente un período de trabajo ininterrumpido de 3 horas.  Dentro de este período, los niños son libres en escoger un trabajo constructivo y los trabajos en Vida Práctica son solo una muestra de nuestra rutina diaria.  Los niños descubren trabajando con los diversos materiales Montessori siguiendo pasos ordenados y en secuencia en las áreas de Sensorial, Matemáticas, Lenguaje, Arte y Música.

Podemos concluir y contestando a la pregunta inicial, que los ejercicios de Vida Práctica son vitales para la normalización del niño en la Casa de Niños preparándolo así para su vida futura.

  1. Montessori, 1936/2015, p. 218, 221

¿Cuándo veré a mis estudiantes “normalizados”?

¡Necisito ayuda! Se que la “normalizacion” es algo que sucede en el aula Montessori pero creo que ya debería de haber señales. ¿Cuándo se “normalizarán mis estudiantes?

–Ana B., Phoenix, Arizona

Hola Ana, al comenzar el ciclo escolar, los guías Montessori siempre se hacen esta pregunta.

Normalmente las escuelas inician clases a finales de agosto o principios de septiembre, y se cree que para estas fechas ya se podrían observar algunas señales de “normalización”.  Pero para entender mejor lo que queremos decir por “normalización”, es importante señalar el concepto que nos da la Doctora Montessori:

“La normalización proviene de la «concentración» en un trabajo.  A este fin es preciso que en el ambiente existan motivos aptos para provocar esta atención: que los objetos se utilicen según la finalidad para que fueron construidos, lo cual conduce a un <orden mental>; y además que se «utilicen exactamente», lo que conduce a la «coordinación de los movimientos». (1)

Debemos recordar que durante las vacaciones de verano, lo niños han pasado casi dos meses fuera de su ambiente escolar, en toda clase de actividades físicas que los animaban a mover su cuerpo y ejercitar su motricidad gruesa.  No se puede esperar que en tan poco tiempo vuelvan a controlar esa necesidad de moverse rápido a distancias cortas o largas y refinar sus movimientos para poderse concentrar. También debemos tener en cuenta cuántos de estos niños son nuevos en un ambiente Montessori y por lo tanto, no saben lo que tienen que hacer. Es por eso que ellos quieren seguir realizando actividades a las que están acostumbrados.  

Basado en la descripción anterior de lo que es la “normalización” en un ambiente Montessori, tendrás que hacerte estas preguntas:

  1. “¿He establecido límites y expectativas bien definidas en mi ambiente?”.

Todo ser humano necesita saber que ocupa un lugar en su mundo. El niño también debe saber que él forma parte de su aula y grupo Montessori, y que tiene que cumplir con lo que se le pide como parte de ese grupo. El niño se ha de preguntar: “¿Qué hago en este mundo?”, “Qué esperan los otros de mí?”. Al ver en su entorno a otros niños siguiendo los límites y expectativas del grupo, él también lo hará y le ayudará a tener confianza en sí mismo y también en su grupo.

  1. “He preparado mi ambiente con lecciones que siguen el desarrollo natural de cada estudiante en esta aula?  “¿Estoy promoviendo su interés y concentración?” “¿Los materiales siguen un orden secuencial?” “¿Son atractivos para el niño?”

Los materiales en tus repisas deben de interesar al niño y proporcionarle la oportunidad de concentración. “El orden mental y la coordinación de los movimientos, guiados según el criterio científico, preparan la concentración, la cual, una vez conseguida, «libera las acciones del niño» y lo conduce a la curación de sus propios defectos” (2)

Montessori descubrió que el niño tiene que crearse por medio de sus propias experiencias y un adulto no lo puede hacer por él.  Estudios recientes que se han hecho relacionando la atención con la auto-regulación del niño, dice que el niño se auto-regula mejor y demuestra un comportamiento social positivo cuando está interesado y atento a su trabajo.

  1. ¿Estas ofreciendo suficientes lecciones a cada niño?

Es importante que los niños tengan suficiente trabajo donde puedan escoger lo que pueda mantenerlos ocupados durante el día y no tener la oportunidad de demostrar un comportamiento negativo o interrumpir la concentración de otro niño.

  1. ¿Estás ofreciendo a los niños que se alejan de las expectativas del aula, consecuencias lógicas para que tengan la oportunidad de cambiar su comportamiento sin llegar a un extremo?

Muchas nuevas guías están temerosas de implementar consecuencias al mal comportamiento de un niño y piensan que el niño corregirá ese mal comportamiento por sí mismo. Es importante que ese mal comportamiento se pare inmediatamente, no debe de continuar ya que puede ocasionar que los otros niños lo vean como algo aceptable además de no ayudar al niño mismo. Examina las causas del mal comportamiento e implementa las estrategias necesarias dentro y fuera de tu ambiente para corregirlo.  

Mi sugerencia es una auto-examinación o auto-crítica de tus rutinas diarias para así poder implementar los cambios necesarios y promover la normalización que tanto buscas.  “Vigilancia general y lecciones individuales; es decir, presentar el material regularmente explicando su correcta utilización.”  (3) Esa fue la sugerencia de María Montessori a las guías.

En casos en los cuales ya has tratado diferentes estrategias y has hecho cambios en tus rutinas y todavía tienes niños no “normalizados”, pide ayuda a colegas.  Muchas veces las experiencias de otros guías te ayudarán a implementar ideas en tu ambiente con el propósito de ayudar a “normalizar” a tus alumnos.

Continúa repitiéndole a los niños, a diario y diez veces al día si es necesario, las expectativas y rutinas del ambiente.  La repetición ayuda al niño a internalizar y recordar lo que se le dice. Presentaciones de Gracia y Cortesía son extremadamente necesarias en estas primeras semanas del año escolar.

También tienes que ser muy consistente en lo que les pides a los niños. Mantén tus límites bien delineados. Que los límites sean los mismos para todos diariamente, a menos que tengas algún niño especial que requiera una modificación en lo que pides. Observa, observa, observa. Sé firme pero cariñoso/a con ellos.  Acuérdate que eres el/la guía de un niño en formación.

  1. Montessori, M., (1949). La Mente Absorbente. Montessori-Pierson Publishing Company, (2014), pp. 187
  2. Idem.
  3. Ibidem. p. 248

Rosario Toward, graduada normalista, maestra de primaria de una prestigiosa escuela de la Ciudad de Mexico por 4 años, estudió su primer curso Montessori bajo el auspicio de la Asociación Montessori Internacional, en Bérgamo, Italia, en 1971 (para niños de 6 a 12 años de edad). Después en 1983, se diplomó como guía de Casa de Niños (3 a 6 años de edad), (AMS), en Fort Worth, Florida, y en 1984, como Asistente a la Infancia (de 0 a 3 años de edad), (AMI) en Houston, Texas. Guía, directora de escuelas y entrenadora de guías Montessori, en Estados Unidos y Mexico, desde su primer encuentro con Montessori. Ahora es parte del grupo de entrenadores del Centro de Estudios Montessori Guidados. Actualmente reside en Mérida, Yucatán, México.